El Observatorio de Oro Verde
otra vez en acción
Hemos tenido la oportunidad, después de un tiempo bastante prolongado,
de volver a contactarnos con nuestro amigo Luis Trumper y sus colaboradores
para realizar la apasionante actividad de capturar electrónicamente
el maravilloso universo que nos rodea.
En esta oportunidad nos apoderamos del CCD y usamos y abusamos de él
hasta el punto de haber insumido seis horas nuestra tarea en la noche del
Sábado 11 y madrugada del Domingo 12 de Marzo. Durante las últimas
horas de la tarde, el clima intentó jugarnos una mala pasada, pero
la ansiedad pudo más y no tuvimos más remedio que hacer caso
omiso de este pormenor y avanzamos hacia Oro Verde comenzando a vivir lo
que terminaría siendo una noche espectacular.
Arrancamos con una breve puesta a punto de nuestros conocimientos del
software que gobierna el CCD fundamentalmente en lo referente a la maniobra
de autoguiado que es de vital importancia para lograr una imagen correctamente
centrada sin desplazamientos que arruinarían cualquier imagen.
Las imágenes capturadas por Alferatz
La primera de las imágenes tomadas fue lograda con el telescopio
reflector de 25 cm Meade LX200 orientado hacia la constelación del
Cuervo en donde pudimos recopilar la luz proveniente de uno de los objetos
más hermosos y enigmáticos que existen, se trata de NGC 4038
el cual, presentado de este modo, no nos inspira ningún tipo de
inquietud en particular, pero conociéndolo sabemos que es un magnífico
duo de galaxias en el proceso mismo de colisión gravitacional.
La imagen que presentamos a continuación fue capturada con un
CCD Sbig 7 con 600 segundos de exposición, monocromática
(en escala de grises), con el sistema de autoseguimiento activado. Puede
apreciarse con asombrosa claridad la estructura de ambos objetos que evidencian
una galaxia espiral mayor interactuando con otra de menores proporciones
con evidentes efectos colaterales gravitacionales que ya han cambiado su
configuración original para formar un objeto único.
Los núcleos de ambas galaxias quedan claramente evidenciados
como zonas de acumulación lumínica en el centro de cada una
de las configuraciones independientes. Este objeto tiene una magnitud aparente
de 10,3; lo que lo hace perceptible con relativa facilidad.
Por otra parte después de habernos entretenido por un rato
largo con NGC 4038, optamos por dirigir el telescopio hacia la constelación
de la Hidra para verificar la existencia de la supernova descubierta pocos
días antes de nuestra expedición a Oro Verde.
Puede verse con muchísima claridad el tremendo punto luminoso que
aparece inmediatamente abajo y a la izquierda del núcleo galáctico,
representado por una pequeña nebulosa de luz. Es de destacar la
impresionante magnitud de la supernova comparada con el fondo del resto
de las estrellas que constituyen la galaxia, lo que da una idea de la terrible
catástrofe que ha tenido lugar en esa región.
Esta imagen se tomó con exposición de 900 segundos con
el mismo instrumental referenciado anteriormente y bajo las mismas condiciones
operativas.
En cuanto a los datos del objeto el más relevante es su magnitud
que llega a 12,1. Hay que tener en cuenta que en el caso de los objetos
dispersos la magnitud aparente está repartida en toda la región
ocupada por éstos, apareciendo mucho más tenues a nuestra
vista. Cuando los objetos son de extensión más reducida,
como por ejemplo una estrella, toda la energía luminosa se concentra
en un punto presentándose mucho más perceptibles.
Por último nos dedicamos a capturar M100 una galaxia de Tipo Espiral
clasificada como Sc con una magnitud de 9,4; pero bastante difícil
de capturar. La falta de estrellas guías en el campo del CCD complicó
seriamente la configuración del autoguiado, pero finalmente y después
de trabajar un tiempo bastante prolongado tuvimos éxito en fijar
a M100 en la esquina superior del cuadro, apareciendo en su totalidad,
por suerte.
Finalmente la toma resultó extraordinaria quedando muy claros
los rasgos del objeto en el que puede apreciarse una gran regularidad geométrica
con los brazos partiendo del luminoso centro.
Fueron necesarios 900 segundos bajo igualdad del resto de las condiciones
en cuanto al instrumental y los demás parámetros.
El Observatorio de Oro Verde
